Nuestra Señora de los Dolores
Nuestra Señora de los Dolores es una talla de madera policromada. Posee cuerpo de candelero de tamaño natural contando igualmente con una altura de 1,80m.
Gira levemente su cabeza hacia el lado derecho manteniendo una mirada baja, buscando a aquel que la mira. Su rostro está lleno de dulzura y no transmite el dolor que tuvo que sufrir María en ese momento al seguir a su hijo hacia el calvario.
Es una talla anónima realizada en Sevilla en 1.937 encargada por D. Andrés Hidalgo de la Vega. Originalmente era de menor tamaño. En 1.981 el imaginero granadino Rafael Barbero realiza una restauración y la dota de su candelero actual.
En el año 2.014 fue nuevamente restaurada, en esta ocasión por el imaginero sevillano D. David Valenciano, quien la dotaría de una nueva policromía.